Deporte, entrenando la mente

28 de febrero de 2019

El concepto deporte no solo acoge puramente la cuestión física sino que también lleva implícito el entreno de la mente. A simple vista el entreno emocional parece algo secundario, pero en función de cómo lo miremos casi se debería pasar a un primer plano. La mente es mucho más, es capaz de aumentar la confianza, la expectativa positiva o la preparación física del deportista e incluso echar a perder todo en el último momento.

deporte y entrenar la mente

¿Por qué los atletas entrenan su mente?

Entrenar la mente permite a cualquier deportista superar momentos de presión, resistir a condiciones adversas y aumentar sus propias habilidades. En muchas ocasiones no siempre gana el mejor, sino el que es más fuerte mentalmente.

En este caso el cerebro es quien dirige la fuerza, resistencia, coordinación, destreza y el cuerpo entero de cualquier atleta. Si está fuerte y bien entrenado, todo lo demás también se potenciará. Si un pensamiento negativo le invade y se le pone en contra, será el rival más duro contra el que tendrá que luchar.

Con este duro trabajo, de entreno mental, los atletas pueden atacar los contratiempos de cualquier modalidad deportiva: los penaltis del último minuto, los tiros libres para dar la vuelta a un partido de baloncesto a segundos del final o una volea para cerrar un match point con la victoria.

3 factores mentales que influyen en el rendimiento deportivo

Aprender a modular las emociones aporta una ventaja importantísima a la hora de dar el máximo rendimiento, ya que puede marcar la diferencia entre éxito o el fracaso. Hay varios factores contra los que los deportistas luchan para alcanzar este éxito:

1. Motivación: el deseo o la necesidad que hace que el atleta actúe para conseguir unos objetivos. Que este se marque una meta o un gran objetivo es uno de los factores que influirá en lo que pueda alcanzar.
2. Autoconfianza: es una condición esencial para que pueda alcanzar la victoria. Todos los deportistas se ven afectados por preocupaciones externas y altos niveles de ansiedad, pero han de evitar que se apoderen de ellos puesto que de ser así influirá negativamente en su rapidez de reacción.
3. Concentración: Todas la acciones que realiza un atleta, incluso la más sencilla o la más intuitiva, exigen concentración. Su atención ha de estar siempre fija en el presente, evitando pensar en lo que pasó o lo sufriendo por lo que pueda ocurrir.