Marketing deportivo, pensando de forma estratégica

21 de febrero de 2019

Atrás quedaron los partidos en lo que lo único que importaba era quién ganaba y quién perdía. Como ocurre con todos los sectores, el mundo del deporte no podía ser menos y año tras año ha tenido que adaptarse a los cambios.

Independientemente de que guste o no, el marketing deportivo ya forma parte del juego. Es decir, durante cualquier partido, lucha o set, hay elementos que de un modo u otro influyen, al menos en el espectáculo. La raqueta nueva de Roger Federer, las nuevas zapatillas de Cristiano Ronaldo e incluso los guantes que lleva Fabricio Werdum en cualquiera de sus combates, los ejemplos no faltan. Pero ¿en qué consiste? ¿cómo aplicarlo a una estrategia?

Marketing deportivo, ¿qué es realmente?

El marketing deportivo es un tipo de marketing que hace referencia al conjunto de estrategias dirigidas a la comercialización y distribución de productos y servicios dentro de la industria del deporte. Estas estrategias cuando están bien planificadas, elaboradas y aplicadas tienen un ROI (retorno) positivo.

Todo comienza con la pasión de las personas y también aficionados por un determinado deporte, equipo e incluso atleta. Sobre este factor pasional, las estrategias de marketing deportivo actúan para incentivar ese sentimiento y atraer nuevos adeptos, creando vínculos entre la marca y los valores positivos que tanto el deporte como la marca representan.

De este modo se puede impulsar de manera rápida el posicionamiento de una marca o producto mediante el vínculo con un deportista reconocido.

Emocionar para lograr el éxito

La creación y divulgación de imágenes de atletas y marcas por sí solas no se sostienen. Los deportes mueven a las masas e involucran a las personas de una forma diferente. En este escenario, el marketing deportivo debe actuar para hacer la conexión entre la pasión, el entretenimiento y el placer de sentir el deporte. Consiguiendo así provocar emociones en los individuos y al mismo tiempo un ROI positivo para las empresas involucradas.

La imagen de una marca asociada a un evento, atleta o equipo, la hace más atractiva a los ojos de todos, al verla como un factor que puede llevar a aquello por lo que somos apasionados.